miércoles, 22 de septiembre de 2010

Los hombres del poder en los extremos del segmento Bicentenario.

Los aniversarios suelen ser un buen momento para efectuar evaluaciones, balances y sacar conclusiones. También para efectuar comparaciones sobre las conductas de los que estuvieron y están en el escenario del poder. Doscientos años de vida independiente constituye un lapso de tiempo adecuado como para hacer una mirada retrospectiva. Ese saludable intento nos llevará inevitablemente a proyectar utopías colectivas y a buscar que los sueños se conviertan en el motor que haga vencer todos los obstáculos que se erijan en el camino del progreso.
¿Qué sucedía en las mentes y en las almas de los protagonistas de esos agitados tiempos? ¿Cómo afrontaban los pasos por venir y las acechanzas que su audaz decisión había desencadenado?En ese entonces, los criollos estaban cargados de incertidumbres y temores por el futuro. La gran ventaja que tuvieron con respecto a sus colegas de rebeldías de otros sitios de América, fue que enfrentaron a dos invasiones inglesas y las derrotaron sin el menor apoyo español. Ese hecho fue providencial y cualitativo, dado que posibilitó el surgimiento de una resistencia popular, la conformación de milicias y, con ello, la convergencia entre la conciencia y la fuerza necesaria para sostener su empresa con éxito.Hubo intentos similares al de Buenos Aires en México, Santiago de Chile y Caracas, entre otros, pero al poco tiempo todos defeccionaron.
¿Puede imaginarse alguna situación de mayor aislamiento y debilidad? Pero los hombres de Mayo no se quedaron en declaraciones en salones elegantes, discursos de círculos o acciones diplomáticas. Fueron días de actos heroicos, los que participaron alcanzaron la comprensión de que serían pasos trascendentes y que exigirían inmensos sacrificios.
A pesar de acosos, temores e incertidumbres, su conclusión fue que no debían moderarse por ello. Esos hombres y esas mujeres ya no podían detenerse, su voluntad y sus iniciativas los introducía en una vorágine de una sola mano y una dinámica de enfrentar los enormes obstáculos que se erigían en su camino.
Eran seres prudentes que iniciaron una aventura donde la alternativa era la victoria o la muerte y dieron sucesivos pasos al frente.Eran civiles que debieron tomar las armas y aprender elementales conocimientos de la guerra, de la organización y de la estrategia bélica. Debieron abordar tácticas diplomáticas e incursionar en la delicada telaraña de las relaciones internacionales.
Tuvieron que administrar con especial cuidado los escasos recursos de la hacienda pública. Para que su iniciativa no fracase debieron trasmitir a todo el pueblo lo que estaba en juego, contagiarlo del fervor revolucionario para que adhieran a la causa emancipadora y lograr que se sumen a las milicias criollas y al proyecto de la patria naciente.
En ese camino, se asociaron con sus colegas latinoamericanos, que en distintas regiones del continente estaban emprendiendo la misma lucha y la misma causa de liberación del cepo virreinal español. Para lograr el triunfo fueron adquiriendo una capacidad de abnegación ilimitada.Así se convirtieron en grandes hombres, porque ante la alternativa de elegir entre sus ideales y sus intereses personales no dudaron.
La meta a alcanzar era un futuro digno en común y eso estaba por encima de cualquier ofrenda personal.Así lo demostró José Gervasio de Artigas, quien, a manera de una incipiente reforma agraria, repartió sus grandes propiedades rurales para conquistar y sumar a la peonada a la lucha emancipadora.Simón Bolívar hizo lo propio, como heredero de una compañía esclavista, no dudó en liberar a los hombres y mujeres africanos sometidos a ese régimen de explotación, para sumarlos a la causa y cumplir los compromisos asumidos con los líderes de la revolución negra haitiana.Juan José Castelli, el “orador de la revolución” no se permitió incurrir en dobles discursos, liberó a los indígenas de la esclavitud de las encomiendas y proclamó en el templo indígena de Tiahuanaco su emancipación y completa igualdad.José de San Martín no se engolosinó con la suma del poder, a pesar de haber liberado a tres países y tener bajo su mando a un ejército glorioso y dominante en la región.Manuel Belgrano apostó al proyecto que había concebido para la sociedad, donó su sueldo para construir y mantener escuelas, porque le dio una importancia mayúscula a la educación para el desarrollo del país.
Todos ellos, terminaron sus días en la austeridad del ostracismo o en la más absoluta miseria. Lo sabían, pero no se detuvieron a especular sobre su suerte personal y pusieron todo de sí para alcanzar el objetivo común.Así se dio un paso decisivo para romper el dominio colonial. Trece años después, un ejército integrado por peruanos, bolivianos, uruguayos, chilenos, venezolanos, colombianos, ecuatorianos y argentinos derrotaba definitivamente en Ayacucho a los españoles, logrando la emancipación de Sudamérica, gestando la ilusión de construir una unidad que muchos intereses no toleraron.En un presente cargado de mezquindades, privilegios y prebendas, de negociados y enriquecimientos sospechosos, de obsesión por el poder y personalismos, hay un formidable mensaje que envían esos hombres que emanciparon a Latinoamérica en el punto de inicio de esta historia bicentenaria.
Ellos se despojaron absolutamente de los bienes materiales y aportaron con la generosidad de los heroicos militantes sociales que los sucedieron desde las estepas patagónicas o en los quebrachales, los que resistieron golpes y ajustes antipopulares, los que enfrentaron burocracias y represiones, los que no toleraron la explotación y se solidarizaron con las víctimas para construir desde el dolor un sueño de progreso.

Con las paradojas que quedan en evidencia en el contraste entre las dos puntas del segmento bicentenario, las esperanzas de conquistar una sociedad superadora están depositadas en esos modelos de hombres, en que esas conductas comiencen a ser irradiadas entre nuestros semejantes y que sean la inspiración de las nuevas epopeyas que el pueblo latinoamericano necesita consumar.
Pablo Raul Fernandez
Sociólogo y Politólogo , Master en Comunicación y Doctor en Sociología

sábado, 28 de noviembre de 2009

"Moises Lebensohn" - EL HOMBRE QUE PUDO HABER CAMBIADO LA HISTORIA ARGENTINA

Lebensohn cumplió un papel sobresaliente en la década del 30, pues combatió el fraude. Fue un adalid de la democracia en los trágicos años de la Guerra Civil Española; luchó sin miedo contra el fascismo durante la Segunda Guerra Mundial y después de ella, y logró formar el bloque de Intransigencia y Renovación, con su histórico Programa de Avellaneda. Condujo a la oposición durante la reforma constitucional de 1949, y suscitó el asombro y la hostilidad de sus adversarios, pero a la vez una inocultable admiración.

domingo, 15 de noviembre de 2009

The New Socialism: Global Collectivist Society Is Coming Online

Estimados lectores me resulta verdaderamente difícil referirme a una publicación en la cual se habla de Socialismo sin que el lector no preparado política ó intelectualmente, lo pueda mal asociar al orden socialista que se caracteriza por un control consciente de la sociedad como un entero (público) sobre las funciones económicas particulares (las actividades productivas de servicios, comercio e industria) que la integran. Sobre todo cuando el mismo abarca muchas vertientes. Nada mas alejado de lo que se pretende y se busca en este BLog.
No quisiera dejarles este post sin antes dejar una apreciación sobre la Social DEMOCRACIA de Fernando Iglesias que es actualmente Diputado Nacional por la Ciudad Autó-noma de Buenos Aires
.Después de la caída del Muro de Berlín, la iz-quierda democrática de todo el mundo parece ha-ber llegado a un consenso acerca de que su función histórica no es destruir al capitalismo, un sistema extraordinariamente eficaz en la tarea de crear ri-queza pero inefciente en la de distribuirla equi-tativamente, sino la de reforzar el sistema político democrático para regular el sistema económico y hacer que su extraordinaria capacidad de generar riqueza sea puesta al servicio de todos.
HECHA LA ACLARACIÓN....
De la públicacion que da el título de este post, me quedo lo siguiente al igual que algunos de mis compañeros:

"En el pasado, era casi imposible construir una organización que explotara la jerarquía pero maximizara el colectivismo. Hoy las redes digitales proveen la infraestructura necesaria. La Red otorga poderes a las organizaciones centradas en productos para que funcionen colectivamente mientras mantienen a la jerarquía de que absorba la totalidad"


Si les interesa algunas opiniones al respecto, pueden ver algunas interesantes en los blogs de mis compañeros de curso:


“Reflexión de un Chivano”
“El carozo del asunto es tu temor”
http://www.tischikmariasol.blogspot.com/
http://carmaux1892.blogspot.com/

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Que es la Franja Morada?

La Franja Morada es una agrupación política universitaria de centro izquierda de la Argentina, enrolada en la Union Cívica Radical, tiene presencia en casi todas las Universidades Públicas del país.
Desde el retorno de la democracia en 1983 conduce la Federación Universitaria Argentina (FUA, órgano máximo de agremiación de los estudiantes universitarios a nivel nacional), que tiene elecciones cada dos años.
Es una organización política compuesta por miles de militantes que concebimos la idea de desarrollar en términos grupales un proyecto político homogéneo capaz de dar respuesta a los reclamos de los sectores más postergados. Nuestra construcción de poder está orientada decididamente por el sentido transformador de la misma. Ocupar espacios de decisión en instituciones públicas es para dar desde allí coherencia política al sentido estratégico y transformador de nuestra militancia.

La Democracia para una sociedad más libre y justa.



El sistema democrático es otro de los pilares esenciales de nuestra organización, situado en el marco del respeto por los derechos humanos y la vida. El compromiso con la defensa de la democracia y sus instituciones, es uno de los elementos que nos ha diferenciado históricamente de otros sectores de la vida nacional, que no siempre concibieron la resolución de los conflictos por medio del ejercicio del juego democrático.

Nuestro compromiso es luchar por la continua democratización de los espacios públicos, por la apertura de los debates a todos los sectores de la vida del país. La democracia debe garantizar mayores niveles de igualdad en la sociedad, ya que de lo contrario difícilmente será sostenible en el tiempo. Entendemos necesaria una ecuación de equilibrio que le adicione mayores libertades acompañadas con niveles de igualdad social, política, económica y cultural.

Es decir que la democratización de la sociedad requiere de la apertura de espacios de opinión y debate. La formalidad actual de la democracia es sólo para el beneficio de quienes concentran la información y por lo tanto las decisiones que afectan la vida de las grandes mayorías.

La Política para las demandas de los sectores populares.


Identificamos la política como la herramienta de transformación indicada para lograr la articulación de demandas que permitan configurar una sociedad sobre la base de valores claramente relacionados con la libertad y la igualdad de los hombres y mujeres. En este sentido la recuperación de la legitimidad de la política es central para alcanzar los objetivos de los sectores más postergados. Son quienes necesitan indefectiblemente de ella para representar sus intereses, ya que los sectores predominantes poseen otros mecanismos para realizar las transformaciones que los benefician.

En este sentido entendemos que el debilitamiento de la clase política, al margen de los innumerables errores propios, tiene como objetivo mantener inalterables ciertas condiciones que benefician a una pequeña minoría en detrimento de las mayorías. Es a partir de la unión de los sectores populares y de la recuperación de la política la forma en la cual podemos construir una sociedad más justa en un mundo más justo.

Creemos necesario recuperar la concepción altruista de la política capaz de volver a convocar a todos aquellos que hoy no encuentran un vínculo cierto por carecer de esperanzas de cambio.